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En muchas ocasiones, varias personas utilizamos un mismo ordenador sin restricciones. En estos casos, es conveniente crear distintos usuarios para cada uno. Veamos qué tipos de cuentas tenemos disponibles y sus principales características.

Una cuenta de usuario permite cargar una determinada configuración en el ordenador. Por ejemplo, a qué carpetas tiene acceso o qué fondo de escritorio ha elegido. En el caso de ordenadores compartidos, se debe crear un usuario para cada persona que lo utilice. De este modo, será como si cada uno tuviera su propio ordenador.

Las cuentas de usuario pueden ser de varios tipos:

  • Administrador. Tiene control total sobre el equipo
  • Estándar. Para uso habitual del ordenador
  • Invitado. En caso de que alguien necesite hacer un uso puntual y no tenga cuenta propia
  • Menor. Para un uso supervisado y controlado del ordenador por parte de menores

Utilizar un usuario Administrador en todo momento tiene ciertos riesgos: podemos modificar por error alguna configuración que no deberíamos, o si un virus nos infecta provocará mayores daños si el usuario que estamos usando tiene los máximos permisos.

Por eso, aunque nuestro ordenador sólo lo utilicemos nosotros, es importante que dispongamos de un usuario Administrador y uno Estándar. De este modo, reservaremos el primero solo para cuando sea necesario (instalar programas, crear otras cuentas, etc.) y utilizaremos el segundo para el día a día.

En la infografía de hoy te contamos las características de cada tipo de usuario y las consideraciones que debes tener en cuenta para aprovechar todas las posibilidades que te ofrece Windows.

Infografía que muestra de forma gráfica cuales son los distintos tipos de cuentas de usuario que existen y qué características tiene cada una.

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