Google ha comenzando a publicar una Serie de Consejos sobre Seguridad y en esta ocasión toca el turno de las contraseñas, un aspecto polémico y comprometido en los últimos años por los robos de las mismas en múltiples servicios y por su inseguridad.

Por ello y para estar protegido de posibles ladrones de identidad, otros malhechores o de intentos ilegítimos de acceder a tu información Google ofrece los siguientes consejos que transcribimos y que básicamente son los mismos que te hemos ofrecido por aquí en varias ocasiones.

1. Utiliza una contraseña distinta para cada servicio importante
Asegúrate de tener una contraseña distinta para cada cuenta online importante que tengas. Los malhechores pueden robar tu usuario y contraseña de otro sitio, y luego usarlos para intentar iniciar sesión en muchos otros sitios en donde pudieras tener una cuenta. Incluso los sitios grandes y con buena reputación a veces sufren de robo de sus bases de datos de contraseñas. Si usas la misma contraseña a lo largo de diferentes sitios, existe una mayor posibilidad de que termine en una lista de contraseñas robadas, y mientras más cuentas tengas que usen esa contraseña, más información podrías perder si dicha contraseña fuera robada.

Darle a cada cuenta una contraseña fuerte y propia te ayuda a protegerte a ti y a la información contenida en esa cuenta. Empieza hoy mismo asegurándote de que tu cuenta de Google posee una contraseña única.

2. Utiliza una contraseña larga y complicada
Contraseñas como “123456”, “contraseña”, “hola123” son pésimos ejemplos debido a que mucha gente los conoce, incluyendo los potenciales atacantes. Hacer que tu contraseña sea extensa y más complicada hace que sea más difícil adivinarla, tanto para los malhechores, como para la gente que pueda conocerte. Sabemos que esto es difícil: la contraseña promedio tiene menos de 8 caracteres y sólo puede contener letras. Un análisis realizado sobre una base de datos de 32 millones de contraseñas reales publicado en 2009, encontró que sólo el 54% incluían números y sólo el 3.7% contenían caracteres especiales como & o $.

Una forma de crear contraseñas fuertes es pensar en una frase o enunciado que otras personas no conozcan y luego utilizarlo para generar tu contraseña. Por ejemplo, en el caso de tu email, podrías pensar en un mensaje personal como: “Me gustaría poder contestar todos los correos que recibo de forma rápida y concisa” y luego construir la contraseña con los números, los símbolos y las primeras letras de cada palabra para obtener algo como: “Mgpct_2lcqrdfr&c”. No utilices frases populares o letras de canciones para crear tus contraseñas: la investigación sugiere que la mayoría de la gente utiliza las mismas frases y lo que hay que lograr es que la contraseña sea algo que sólo tú conozcas.

Google no restringe la extensión de la contraseña, ¡así que puedes echar a volar tu imaginación!

3. Mantén tu contraseña en un lugar seguro
Las investigaciones muestran que la principal razón por la cual la gente reutiliza ciertas contraseñas a lo largo de múltiples servicios es el temor a olvidar tantas contraseñas. Sin embargo, si has creado demasiadas contraseñas difíciles de recordar, está bien que las escribas. Sólo asegúrate de mantenerlas en un lugar seguro donde no las pierdas y donde otros no puedan encontrarlas. Si prefieres manejar tus contraseñas digitalmente, una buena opción podría ser buscar un administrador de contraseñas confiable. Chrome y muchos navegadores web cuentan con administradores de contraseñas gratuitos integrados; también existen muchas otras opciones independientes. Tómate el tiempo de revisar reseñas de distintos administradores de contraseñas para determinar cuál podría ser la mejor opción para tus necesidades.

4. Establece una opción de recuperación
¿Alguna vez has olvidado una contraseña? ¿Alguno de tus amigos se ha quedado alguna vez fuera de su cuenta sin poder entrar? Establecer una opción de recuperación como una dirección de correo o un número de teléfono alterno ayuda a darle al proveedor del servicio otra forma de contactarte en caso de que algún día no puedas entrar a tu cuenta. Tener un teléfono o dirección de correo de recuperación actualizada es la mejor forma de asegurarse de que podrás volver a ingresar a su cuenta rápidamente en el caso de que surgiera algún problema.