Las tarjetas bancarias han supuesto un gran avance para el consumidor y constituyen el producto financiero de los Bancos por excelencia, permitiendo un cómodo acceso al consumidor a distintas operaciones, tales como: pago por medios electrónicos para las compras en línea a través de Internet, retirada y depósito de efectivo en un cajero, pago en establecimientos con TPV en línea u off-line, entre otras.

Sin duda, para muchos consumidores, entre la multitud de operaciones que ofrece una tarjeta bancaria, comprar o contratar sin pagar en el momento de la operación o contratación del servicio es una situación tentadora y a su vez engañosa, pues puede generar problemas en el consumidor a la hora de hacer frente a sus obligaciones. El uso responsable y adecuado de la tarjeta implica evitarse problemas posteriores al iniciarse el cobro por parte de las instituciones bancarias y tener consecuencias comprometedoras con su patrimonio.

 

A continuación exponemos información relevante para un uso diligente de su tarjeta bancaria, la realidad fraudulenta que se produce en numerosas ocasiones y las medidas preventivas ante un robo o pérdida de la misma.

– DERECHOS Y DEBERES DEL TITULAR DE UNA TARJETA BANCARIA

Todo titular de una tarjeta bancaria debe conocer en el momento de la celebración del contrato los derechos, que le permitirá proteger sus legítimos intereses económicos:

– Abonar la adquisición de productos o servicios, utilizando la tarjeta bancaria para ello. – Retirar y depositar dinero en efectivo en cajeros automáticos y en las ventanillas de los Bancos. – Recibir un copia o duplicado del contrato de la tarjeta bancaria. – Recibir en su domicilio los extractos de liquidación. – Avisarle de cualquier cambio de política que haya tomado el Banco y le afecte como cliente. – El cliente tendrá derecho a desistir del contrato, dejando sin efecto el contrato celebrado, notificándoselo así a la otra parte contratante en el plazo establecido para el ejercicio de ese derecho, sin necesidad de justificar su decisión y sin penalización de ninguna clase.

y sus deberes, sujetos al patrimonio del cliente:

– Abonar las comisiones que le cobre su entidad bancaria. – Devolver o reintegrar el dinero desembolsado en bienes y servicios en la forma estipulada en el contrato. – Informar a su Banco de la situación económica o personal. – Conservar su PIN adecuadamente.

– ROBO Y PÉRDIDA DE UNA TARJETA BANCARIA

Siempre se ha aconsejado que es recomendable no llevar encima todas las tarjetas bancarias de las que hagamos uso y llevar la cartera en un lugar seguro, pues existe el riesgo de que podamos perderlas o incluso que nos las roben.

En estos casos, cuando descubramos que han desparecido nuestras tarjetas bancarias debemos comunicarnos de la forma más rápida con nuestra entidad bancaria que nos ha emitido la tarjeta o con la central de las empresas de tarjetas de crédito (VISA, MasterCard, American Express, Diners Club International, …). El teléfono de Atención al cliente suele estar las 24 horas disponibles y podemos encontrarlo en los cajeros automáticos o en el mismo contrato; si no disponemos de esta inmediatez, podemos anotarnos el número de teléfono en nuestro móvil. Cuando podamos comunicar con la entidad bancaria pediremos que bloqueen aquellas tarjetas que hayan desaparecido de nuestra posesión, de manera que nadie pueda hacer uso de ellas desde ese mismo instante.

Sería esencial que apuntáramos la fecha y la hora con la que nos hemos comunicado con el teléfono de Atención al cliente de la entidad bancaria, de manera que podamos prevenir posibles reclamaciones en el caso de que no se hubiera ejecutado la anulación o bloqueo de la tarjeta. Por otro lado, es más recomendable presentar una denuncia en la comisaría más cercana, donde se hará constar en documento oficial de la hora y fecha de la pérdida o robo de la tarjeta bancaria.

Tras la cancelación de las tarjetas, debería comprobar si se ha realizado algún tipo de transacción que no reconozca como suyas; de ser así, aquellas transacciones que se hayan llevado a cabo con posterioridad al aviso de bloqueo de las tarjetas, la responsabilidad será de la entidad bancaria.

– EL FRAUDE Y LAS MEDIDAS PREVENTIVAS

Existen numerosos tipos de fraude que pueden involucrar nuestras tarjetas de crédito y pueden comprometer nuestro patrimonio. Podemos destacar entre todas ellas:

– la pérdida o robo de la tarjeta bancaria, – robo de identidad, – el correo emitido por el banco que se desvía de su destinatario y el delincuente se hace con la tarjeta que hay en su interior, – copiado de banda magnética, – phishing, y otras más.

Esto puede provocar que se hagan cargos no autorizados a la tarjeta de crédito o que los delincuentes hagan tarjetas falsas con el número de cuenta de la víctima.

Los ladrones de identidad hacen uso fraudulento de la información personal de alguien para cometer un fraude financiero, pudiendo incomodar a sus víctimas usando sus nombres y demás información personal para cometer delitos abrir nuevas cuentas de crédito y obtener acceso a crédito y cuentas de banco existentes. Aunque las víctimas del robo de identidad no son consideradas responsables de los delitos, les cuesta mucho trabajo probar el fraude y limpiar el caos financiero causado por los delitos.

El copiado de banda magnética o skimming se trata de otro uso fraudulento de tarjeta bancaria. Los delincuentes hacen una copia ilegal de una tarjeta de crédito o bancaria usando un dispositivo que lee los números y demás información de las tarjetas de crédito (skimmers) y reproduce la información de la tarjeta original. Una vez capturada la información, los delincuentes pueden venderlas o pagar artículos por teléfono o Internet.

Por otro lado, se habla de phishing cuando los delincuentes envían una cantidad enorme de mensajes por correo electrónico haciéndoles creer al consumidor que los mensajes vienen de su Banco, tratando de conseguir que la víctima potencial revele los números de cuenta del banco. El crimen tiene éxito porque los mensajes de correo electrónico parecen legítimos, con logotipos bancarios realistas y sitios web o URLs que son muy parecidos a los reales.

Las medidas preventivas anti-fraude pueden resumirse de la siguiente manera:

– Es preferible utilizar tarjetas de crédito, tanto para operaciones online como en comercio físico, pues éstas permiten devolver los cargos, de manera que el fraude no se consuma. – Pueden utilizarse tarjetas de prepago o monedero que son aquéllas que para poder utilizarlas se debe realizar una recarga, esto es, realizar un ingreso a la propia tarjeta. – Limitar las cantidades diarias de gasto o disposición en cajeros y operaciones físicas offline. – Conocer si la compra online tiene una validación de seguridad.

 

El futuro de las tarjetas bancarias viene de la mano de Japón. La empresa Fujitsu ha desarrollado una nueva tecnología que ya ha sido implantada en los cajeros automáticos de Tokio y en los que las tarjetas bancarias serán sustituidas por la huella digital, con la que se puede hacer distintas operaciones bancarias.

Si se  logra sustituir exitosamente las tarjetas bancarias por la huella digital, aquéllas tendrán los días contados.

Fuentes utilizadas y enlaces de interés:

* http://ignaciodemiguel.es/ * http://www.tarjetasdecredito.pro * http://www.consumer-action.org