La mayoría de las empresas, de España no aprovecha el potencial de las nuevas tecnologías sociales (blogs, wikis, podcast, , twitter, etc.) para dar a conocer sus productos y servicios. Por otro lado, sólo una pequeña parte de ellas utiliza estas herramientas para dar el conocimiento de las novedades de la empresa.. La irrupción en la Red de las aplicaciones derivadas de la denominada Web 2.0 (blogs, la descarga de archivos sonoros y visuales, la creación de redes sociales, la sindicación de contenidos, etc.) está transformando la manera en que las personas planifican su visita la web. La mayoría de los sitios web de las entidades   no ofrece posibilidades de interacción con el visitante ni incluye enlaces con otras webs. Por otro lado, sus contenidos, que tienen un enfoque meramente informativo, apenas son actualizados. Pocas web  ofrecen canales de comunicación colaborativa (foros, blogs, comunidades virtuales, etc.). Pocas de ellas  ofrecen sus noticias/notas de prensa a través de aplicaciones de sindicación de contenidos (RSS, Feed, Atom, etc.) y que tan sólo unas pocas de ellas permite descargar documentos multimedia, como archivos sonoros y visuales de las productos y servicios, formato MP3, etc. Aunque la mayoría de las empresas  cuenta con un responsable web para  gestionar las relaciones con el  medio, sorprendentemente tan sólo un 54% de estas entidades aporta los datos exactos (nombre, número de teléfono o correo electrónico) de la persona encargada de este área con el fin de permitir a los medios que lo necesiten un rápido contacto con la empresa. Con el esfuerzo dedicado por las empresas  a ruedas de prensa, envío a los medios de los dossieres de comunicación y producción de catálogos, anuncios, etc. La mayoría de las empresas españolas tiene un gran recelo a la hora de establecer puentes entre la web y el mercado. Internet se está convirtiendo en el principal canal de información de los potenciales visitantes a la hora de planificar la visita a la empresa. “No cabe duda de que las nuevas tecnologías están cambiando las relaciones entre la empresa y sus  objetivos, pero muchos empresarios siguen ignorándolas en sus estrategias de comunicación